Cuadros
Crecí en una casa antigua, remodelada de manera muy moderna, adelantada para el lugar y la época. Estaba ubicada en una esquina, era grande y muy elegante. Mi padre quien era arquitecto la convirtió en un inmenso Loft, de paredes blancas amplias y muy altas, entrepisos interconectados y enormes aberturas de aluminio y vidrio por doquier.
Cubriendo esas paredes, casi por completo en algunos sectores, colgaban muchísimos cuadros de todos los tamaños y colores.
Los había de líneas milimétricas, geometrías constructivas, abstractas de colores pasteles; otros eran cuerpos humanos eróticos inmersos en diseños muy prolijos, (eran algo rígidos para mi percepción) Yo sentía una constante búsqueda de la perfección en cada trazo sobre trazo de esos cuadros.
En otras pinturas aparecía el cosmos, el caos, la explosión, chorros de pinturas sin ninguna pincelada, parecían estar cargadas, tener dimensión ( eran esmaltes sintéticos) lo cual la paleta de colores no era tan amplia como los pintados con acrílicos. Y también habían muchas figuras humanas, eran retratos, en su mayoría de mujeres y parejas.
"Esos eran los cuadros de mi madre y de mi padre, tapizando las paredes del hogar, llenándome de emociones, sentimientos, sensaciones, historias y posibilidades.
SUSANA TERESA LAPORTA y JORGE LUIS GUTIERREZ .
dos Mundos internos extremadamente diferentes y ambos de una inmensa grandeza, de altísimas dosis de percepción y de una expresión, que cuando creaban juntos, nada era era imposible y el hogar se iluminaba de magia y misterio, no tenían prejuicios ni tiempo ni dudas, lo hacían y nosotras; con mi hermana Rita, amábamos esos momentos de comunión. Pero lo que también sucedía era que entre ellos habían inmensas dificultades cuando las diferencias se imponían y no había un puente entre ellos. Solo habia guerra y desiertos.
Así es que el amor al arte ganó en mi, y ganó el amor al amor. Por lo cual mi gratitud a esos momentos únicos y sincrónicos, infinita gratitud, de saber verdadera esos estados del ser humano.
Gracias a esos momentos yo pude "CREAR ESE PUENTE" dentro y fuera de mí, ELLOS
me dieron la vida, me transmitieron elevadas herramientas y me mostraron lo que si y lo que no para poder lograrlo.
Se que están, siempre.




















